lunes, 22 de junio de 2015

Apoyo máster secundaria

Hola a tod@s:
No hace falta decir la impotencia que crea no poder hacer nada o casi nada cuando ves las injusticias del día a día.Lo único que puede paliarlo es quejarnos, desmontar argumentos que no son tales y movilizarnos para evitarlas.

Que se quieren cargar el máster, se veía venir y si se lo han propuesto, seguramente lo harán. Tienen la potestad para hacerlo. Es la manera que tienen algunos de utilizar el poder que les otorgan las urnas, pero de ahí a que nos tomen por tontos hay un trecho. Al menos, que tengan la decencia de dar las razones verdaderas (decisiones politicas, presión de algún sector de la sociedad...). Porque si realmente las razones son las argumentadas no se puede ser más sectario y clasista.
Llevo toda mi vida trabajando para que mis alumnos sean mejores personas, para formar ciudadanos, personas tolerantes y abiertas de mente, que sientan respeto por los demás, que sepan dialogar y cooperar.  He visto que en los institutos algunos licenciados  miraban con desdén a los maestros en aras de la formación y ahora volvemos a topar con el mismo argumento.

Se alude a la falta de formación ( no sé en base a qué, porque una persona puede desempeñar un cargo determinado y tener mucha más formación que otra que desempeñe otro superior) y es evidente que es necesaria, pero quién enseña lo que supone el día a día con un alumno conflictivo, absentista, con alguna discapacidad... ¿Quién sabe esto mejor que un profesor que lleva toda la vida haciéndolo?

Cuando yo empecé a trabajar en este máster (solo hace un año) lo que realmente me gustó fue eso, que en parte fuese impartido por personas con experiencia real que aportar. Así se combinaba teoría y práctica,  formación teórica y experiencia.

Por otro parte he podido constatar que  lo que más gustaba a mis alumnos y más útil les resultaba era que les mostrase algún trabajo de algún alumno con alguna discapacidad de la que hablábamos en la parte teórica, que les aportase mi experiencia, cómo trabajaba con él, que me costaba más, cómo me coordinaba con el resto del profesorado, cómo preparaba los materiales... En la era de la tecnología toda la información está en la web, pero la práctica, no. Esta se adquiere con años de experiencia. Ninguna universidad te forma para esto. Al menos, a mí no me formaron. Cuánto habría agradecido yo llegar al centro habiendo oído hablar de TDAH, síndrome de Asperger, adaptaciones curriculares, atención a la diversidad, problemas en la adolescencia... Llegué con mucha teoría aprendida de memoria, pero con muy pocos recursos.

Supongo que no os aporto nada que no sepáis, pero no se me ocurre otra cosa quecompartir mi decepción con vosotros y dar desde aquí todo mi apoyo al máster tal y cómo está independientemente de mi continuidad o no.

¡Mucho ánimo y adelante, hay que seguir dando batalla!

Saludos,

Mª José Romero

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